Prueba de trabajo
La prueba de trabajo es un mecanismo de consenso en el que los participantes, llamados mineros, compiten por resolver un acertijo computacionalmente difícil. El primero en encontrar una solución válida obtiene el derecho de añadir el siguiente bloque de transacciones a la cadena de bloques y cobra la recompensa por bloque asociada.
Cómo funciona
Los mineros aplican repetidamente una función hash a los datos de un bloque junto con un valor cambiante llamado nonce hasta que el resultado cae por debajo de un objetivo de la red. Encontrar esa solución requiere cantidades enormes de conjeturas y, por tanto, electricidad y hardware reales, pero verificar una solución ganadora es instantáneo para todos los demás. La red ajusta automáticamente la dificultad para que los bloques lleguen a un ritmo aproximadamente constante, sin importar cuánta potencia de minería esté en línea.
Por qué importa
El coste de la minería es lo que asegura la cadena: para reescribir la historia, un atacante necesitaría superar en cómputo a la mayoría honesta, lo que resulta prohibitivamente caro en una red grande. Ese mismo coste energético es también la principal crítica a la prueba de trabajo, y es la razón por la que algunas redes prefieren la prueba de participación.
Ejemplo
Bitcoin es la red de prueba de trabajo más conocida. Litecoin y Bitcoin Cash también la usan, cada una con sus propios detalles de hash.